Movido por los consejos de un amigo decidí explorar el patio trasero de nuestro país, donde los nombres de las islas solo figuraban en mi mente de alguna resaca de Estudios Sociales de primaria. Viajamos saliendo muy temprano por la Panamericana rumbo al oriente de nuestro país.
Quería conocer este hotel La Joya del Golfo www.hotellajoyadelgolfo.com que se encuentra en la Isla de Meanguera. Llegamos a la Unión al restaurante las Lunas, donde por $4 el día nos cuidaban el carro. Fuimos al atracadero de las lanchas a buscar a nuestro amigo Richard, el dueño del hotel, el cual nos llevaría en su lancha hasta la isla.
Mi primera impresión no fue buena, porque tuve que caminar descalzo hasta la lancha através de un lodo de dudosa higiene. Richard en tono de burla me comentaba que en otros paises pagan muy caro en lo SPA por estos tratamientos a base de lodo. Yo entre medio asco y risa palpaba despacio el lecho marino por los pedazos de botellas quebradas u otros objetos que pudieran lastimarme. Con dificultad pero mucho alivio llegué a la lancha y nos embarcamos a la Isla.

El paisaje durante el recorrido es muy bonito. Se ven atunes cazando en el mar, gaviotas y pelicanos en picada hacia el frenesí alimenticio de algún desdichado cardúmen.
Pasamos por el puerto de Cutuco donde me dió una lástima ver semejante infraestructura tirada al olvido. Luego por la atunera Calvo, afortunadamente no estaban procesando pescado, por lo cual el aroma se mantenía siempre a agua salada.
Luego de una media hora en lancha llegamos al hotel, lo cual es una verdadera joya por su diseño y buen gusto en los cuartos

En este hotel la especialidad es tratar a la gente de manera personalizada, por lo cual solo cuentan con 4 cuatro cuartos, pero bien equipados con baño de agua dulce, cable, internet, teléfono y aire acondicionado.
A nivel de cocina, doña Regina (la esposa de Richard) es muy creativa, ya que además de los platos del menú te puede ofrecer otros platillos de su invención como pasta al pesto y colas de langosta. Yo me atreví a probar la especialidad de la casa, la famosa langosta rellena, la cual es riquísima y ENORME!!!!!!! (por un precio de $17)

Dentro del hotel se pueden hacer varias actividades tales como caminatas por la Isla y apreciar lo que es Honduras

y Nicaragua

Hacer kayak hacia la Isla de Meanguerita o Pirigallo (como lo llaman los locales), me puedo jactar de que le di vuelta a toda la islita en kayak
. En esa isla descansan varias especies de aves marinas.

También por $5 pueden visitar una playa tranquila y desierta que se llama Majagual (nada que ver con la Majagual Vice de La Libertad), lo cual es una playa lleno de vida acuática así como límpia (2 que 3 botellitas por ahí pero no se ven chancletas, patas de muñeca y botellas PET)

Otra especialidad que recomiendo son unas ostras del lugar. Estas ostras son de color moradas y tiene un sabor dulce. Por desgracia el mar estaba algo agitado y no se pudo extraer caracol.
Así en la noche como en el día se puede descansar en las hamacas

o tener una cena romántica con su pareja

Para los forofos de la pesca (como yo) pueden pescar embarcado contra carángidos de buena talla como jureles (de hasta 17 lbs). Macarelas, barracudas, agujas y pargos también estan entre las especies que frecuentan esta zona.

Para finalizar y resumiendo, es una experiencia inolvidable. Se descansa y se desconecta del trajín de la ciudad. Se los recomiendo, el servicio es 10 y la gente (richard, regina y resto del staff) son muy serviciales y preocupados en que el cliente se sienta como en casa
.
La zona del oriente del país está muy olvidada y tiene muy buen potencial para el turismo. Los invito a embarcarse a esta isla y por un rato desconectarse de la locura de la ciudad.