
Muchas son las historias que a diario inundan las calles, oficinas, comedores y paradas de bus, acerca de lo común que es ser asaltado en las unidades de transporte colectivo, a pie e incluso en estacionamientos de centros comerciales. El Salvador tiene cosas bellas de su gente, pero no podemos negar que traemos alguna especie de radar incorporado para saber que algo anda mal, y que posiblemente… ese tipo que está sentado a tu lado en el autobús es un posible ladrón o nada más un vendedor, llámenlo paranoia, podría ser que no es nada malo, pero como estamos tan “encurtidos” de violencia, todo puede suceder.
Uno de los más grandes miedos de todo salvadoreño que comienza a salir solo, en especial las mujeres, es ¿Cómo saber qué hacer al momento de un asalto, o cómo prepararse psicológicamente para tal evento? Hemos leído historias tremendas incluso entre colegas blogueros que a pesar de la pérdida material han culminado en términos de “respeto a la vida”, otros no pudieron contar la historia… lamentablemente.
Consejos básicos para evitar o minimizar la oportunidad de ser asaltado:
- Nunca sentarse hasta el fondo del autobús, especialmente si éste va sólo, recuerde que ya no estamos en tiempos de Robin Hood, es probable que esto no evite que le quiten sus cosas si se sienta al frente, pero al menos no sentirá esa sensación de “Púchica… nadie me pudo ayudar, ni siquiera voltearon la cabeza”.
- No saque su teléfono en lugares inseguros o demasiado solos, siempre que lo esté utilizando (y esto aplica para cajeros de dinero también) voltee su cabeza hacia todos lados y observe lo que sucede a su alrededor, casi siempre a la gente que está más distraída es a la primera víctima que eligen.
- No maneje a altas horas de la noche, ni a horas pico con los vidrios del carro abajo. Tengo un pariente al que en un semáforo le golpearon el rostro y le robaron su teléfono por llevar los vidrios así.
- No porte objetos muy llamativos a la vista (a menos que quiera verse como esos vendedores del centro que entre más cadenas mejor
)
Si ya está ocurriendo el asalto:
- No se oponga al asalto, ésta es una de las cosas más difíciles para algunas personas, sabemos que las cosas materiales cuestan, y peor aún si el atraco ocurre en día de pago, pero deténgase y piense: ¿Qué tiene más valor para usted: su vida, su familia que lo espera en casa o el celular de última generación que carga?
- Conserve la calma, se han dado casos en que las lesiones más graves ocurren porque alguien no supo guardar la calma y sacó un arma o trató de evitar el asalto. Recuerdo una vez que mi hermano me contó cómo a una chica le ponían una 9 mm en la sien porque ella no quería entregar un bolsón que cargaba.
- Si está en sus posibilidades, pida auxilio, pero recuerde que debe estar seguro de cómo hacerlo, quizá esta es la parte más difícil de todas, porque en general los delincuentes amenazan a muerte a quienes hagan algún intento por llamar a la Policía.
- Una vez finalice el atraco, haga un momento de reflexión, y si por alguna razón existe algún herido trate en la medida de lo posible de brindar auxilio.
Sé que estos consejos son… digamos que, “muy generales” pero para la gente inexperta son valiosos, y siendo alguien que se desplaza sola casi todo el tiempo, los pongo en práctica siempre, aunque estoy claramente consciente de no estar al margen de que me suceda algo. Soy cristiana, pero sé que con rezar no le ablando los sentimientos a un ladrón, lo único que puedo hacer es poner mi vida en las manos de Dios. No pretendo tampoco asustar a nadie, son consejos que toda la gente toma en cualquier país con índices de violencia tan altos como el nuestro.
Saludos.


Excelente post Alecita!!! La calma es lo más importante que hay que saber controlar cuando ya se está en el momento del asalto, uno hay que reflexionar primero en la vida antes que proteger algo material.
Saludos!!!
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